Los Sospechosos de Siempre
"Los sospechosos de siempre" (The usual suspects, 1995) es una de esas películas en que me detengo cada vez que aparece cuando me pongo a hacer zapping. Esa primera producción de Brian Singer, cuenta la historia de 5 tipos- presuntamente sin vinculación anterior- que se conocen durante una ronda de reconocimiento facial que terminaría a la larga, cruzando sus caminos y destino.
Cada uno de ellos llegó ahí por sus propios delitos. Uno es un ex-policía corrupto, el otro un proxeneta, un ladrón, el pistolero y un hábil estafador. Un ramillete de maravillas, no?. A partir de ese casual encuentro se desarrolla una historia que se llevaría el Oscar al mejor guion y también un indecoroso premio entre las películas más malas de aquel año. Hoy, "The usual suspects" es considerada una película de culto en el apartado de misterio. Ya entienden dónde voy, no?.
El querido negro Bello -a quien conozco como un mordaz militante de la IC que estudiaba Derecho en la Valparaíso...virtuoso guitarrista además y dueño de un oído absoluto como se dice. Quien me invitó hace como 9 años a ayudarle en la creación de un sitio para su proyecto literario "Libroteka" (¡gran nombre!!). Yo, que -sin saberlo- estaba entrando a una etapa bien oscura, no pude cumplir con su encargo. Lo resolvió entonces por otro lado, y esa buena idea derivó en un Proyecto -financiado por Fondart- que complementaba lo anterior. Hasta ahí la cosa iba bonita, pero la -digamos- praxis del diseñador contratado terminó colmando la paciencia del negro amante de las letras. Ese guatazo le trajo nuevamente hacia mi órbita y ahora, con kilómetros de millas espaciales recorridas en este tiempo, feliz me he puesto el traje y metido la cuchara sobre si es mejor esta vez ir a la Luna o a Marte. Pero siempre sabiendo que sin Cabo Cañaveral no habrá despegue.
Debo hacer notar que el negro, como le digo a veces, es un tipo aparentemente retraído pero que siempre anda aguja con los lanzas de calle Uruguay. El problema es que no vio venir el golpe esa vez.
Quique por su parte (Enrique Leonardo Portilla Fuentes, Viña del Mar, cosecha 1968) es el primo que más cotizo y con quien -muy a lo lejos a veces- me mantengo en contacto. Además, hemos compartimos amigos, liceo, tragos, tías y la historia de la lucha contra la dictadura tal como en el caso del anterior implicado.
Durante su estadía en el extranjero (Canadá, México y nuevamente Canadá con una breve vuelta a Chile entremedio) desarrolló una interesante carrera ligada a las letras (como editor, crítico y traductor, principalmente) con la cual además pudo recorrer TODOS los países de América del sur tras lo cual tejió contacto con decenas de personas ligadas a las artes. Él también se arrastró ebrio por tugurios y lupanares. Y fue meando en el baño de la mediana de edad que nos terciamos y le invité a habitar parte de esa rica experiencia aquí.
A mí, ambos me conocieron en el patio que alguna vez compartimos (la política, la familia y la cultura) y coincidimos también a ratos en la fila del curso del fracaso. Como decía el profe Bielsa en la otra clase:
Los momentos de mi vida en los que yo he crecido tienen que ver con los fracasos; los momentos de mi vida en los que yo he empeorado, tienen que ver con el éxito.
El éxito es deformante, relaja, engaña, nos vuelve peor, nos ayuda a enamorarnos excesivamente de nosotros mismos; el fracaso es todo lo contrario, es formativo, nos vuelve sólidos, nos acerca a las convicciones, nos vuelve coherentes.
Yo me quiero subir entonces a ese carro de Merval. Pero también quiero sacar fotos del trayecto regular de los ascensores. Saber qué es lo que piensa la gente durante esos breves minutos entre su casa y la pega. Pero por sobre todo, quiero seguir caminando en las calles -ante todo- agradables de recordar cuando tuve conciencia de quienes eran este gran par de personajes.
El Hugo, en lo formal, es el responsable ante el ministerio de Cultura (otorgadores del Fondo). Quien tiene la paciencia y voluntad para ir llevando todos los aspectos formales del Proyecto y quien me invitó a participar de esta iniciativa.
El Quique (más que un primo al cual pueda catetear porque sé que me responderá y yo como vuelta de mano apoyaré en temas gráficos) es una persona realmente apasionada por el tema de la edición. Por el arte de ahorrar espacio y facilitar la legibilidad, por eliminar líneas innecesarias y un amante del periodismo y las letras en igual medida. Con él conversábamos de Bukovsky y así me presentó a Roque Dalton.
Por mi parte y como saben, diseño sólo por necesidad. Cumpliré entonces formalmente con ser el diagramador (encargo al cual sumé la página web) y ahora también me da por anotar todo lo que se me va ocurriendo en relación al tema. Porque soy ciudadano de un modelo de vida y país absolutamente democrático y socialista en el cual las capacidades no siempre responden a un rango, un rol o un currículum. Sino que es la calidad de nuestra entrega lo que irá circunscribiendo la propia participación en esto y en todo lo que se viene más adelante si logramos un equilibrio creativo.
Yo vengo subiendo. Si quiero mañana, bien podría ir a ponerle condiciones a los directores de La Feria del Libro si quieren contar con mis servicios. En ustedes también noto lo mismo, por eso es que en este minuto quiero ayudar a ordenar todo el tema para así optimizar nuestros tiempos y sacarle más provecho a este inicio de primavera. Para eso se creó este Blog al cual les invito y -espero a futuro- vayan sumándose otr@s más que compartan esta visión.
Eso para empezar.
Si se me olvida algo, ahí iremos ustedes y yo agregándolo en el recuadro de abajo donde dice: COMENTARIOS.
Ah! si me apuran por el modelo a seguir que tengo en mente, se las hago cortita: quiero que hagamos nuestra propia Revista La Bicicleta como si tuvieramos nosotros la pega de echarla a andar. Tan simple como eso. Rock, Literatura, Sociedad, Arte, Música y Valparaíso. Mucho puerto.
Ah! si me apuran por el modelo a seguir que tengo en mente, se las hago cortita: quiero que hagamos nuestra propia Revista La Bicicleta como si tuvieramos nosotros la pega de echarla a andar. Tan simple como eso. Rock, Literatura, Sociedad, Arte, Música y Valparaíso. Mucho puerto.
Entonces, afectuosamente: Un gusto encontrarnos, muchachos.




Un hermoso proyecto, primo. Gracias a Hugo por parirlo y a ti por coordinar. Me entusiasma enormemente y ya empiezo a imaginar las evoluciones posibles.
ResponderBorrarEstoy listo:
Usted diga rana y yo salto.
La realidad no se acaba en la sola razón, le digo a mis hijos. Que la vida es misteriosa, también. Que no cierren la puerta si es que van a salir al mundo, que cualquier momento es propicio para no saber el camino que nos regresa a casa. Que es fácil perdernos, perderse...incluso de uno mismo.
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